Crecimiento económico sin inflación: ¿un estado ideal?. Nuestro análisis del 10.VII.2017

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El protagonismo sigue siendo para los bancos centrales. Puede ser inminente un giro en política monetaria y eso produce cierto vértigo. Apoyan la jugada unos datos económicos buenos en EEUU y Europa y una temporada de publicación de resultados (Q2) que se anticipa positiva. Sin embargo, la inflación no aparece por ningún sitio. Por tanto, queda todo muy matizado y obliga las máximas autoridades monetarias a  que se sus movimientos sean graduales y cautelosos.

La bolsa americana cerró la sesión del viernes con fuertes subidas: gustó el dato de empleo. Se crearon en junio 122 mil puestos de trabajo en EEUU (se esperaban 173 mil). La tasa de paro subía una décima del 4.3% al 4.4% (prácticamente, pleno empleo).  En la parte menos positiva se situaban los datos de ganancias por hora trabajada: resultaban bastante flojos (+0.2% junio, se esperaba +0.3%), a pesar del crecimiento del empleo (tasa de paro en niveles mínimos). El deflactor de gastos de consumo personal la semana pasada +0.10%.

Se publicaban las actas de la reunión del Comité de Mercados Abiertos de la Fed junio. Los miembros de la Fed divididos en cuanto al momento inicial de la reducción del balance.

En Europa, por su parte, las actas de la última reunión del BCE reflejaban se había considerado posibilidad de suprimir Easing Bias en el programa de compra de bonos (el sesgo blando en cuanto a su compra). Por tanto, la exclusión de la posibilidad de tener tipos más bajos no es el único punto del que se habló, sino que parece que también se plantea la posibilidad de introducir un sesgo a la baja en cuanto a los volúmenes QE.  Por este y otros motivos, desde 22-23 junio se ha producido un fuerte repunte en la rentabilidad de los bonos.

Y es que en Europa salen las cuentas. El PMI manufacturero subía en junio a 57.4, 0.4 por encima del de mayo. Se trata del mejor resultado en los últimos cinco años y medio. También en Alemania los pedidos a fábrica y la producción industrial –sobre todo en bienes de inversión– refuerzan la idea del auge del sector manufacturero. Hay además una demanda boyante tanto en los mercados domésticos como en los exteriores.

Los datos de crecimiento económico y de inflación dibujan una economía en estado “ideal”. Un entorno positivo para la renta variable.

 

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